Un visitante francés que viene a Donostia al Hotel María Cristina se queda enamorado de la revista ALAIA que está en su habitación. Busca quién la ha hecho y nos llama para encargarnos una publicación que muestre lo que hace su empresa: comprar bosques de roble francés y transformar esa madera en barricas para el vino.
Nos enamoramos del proceso, pura poesía, y desarrollamos un libro que muestra el ALMA DEL ROBLE